IM_A0278.JPG                                                                               Foto:Irving Penn

 

LA QUIROMAGIA

 

El objetivo original de la lectura de la mano es la adivinación. En esencia su finalidad última, si partimos de sus orígenes, es que en ellas esta marcado y se puede ver o interpretar lo que nos deparará el futuro. Aproximadamente hace cinco mil años vio la luz la lectura de las manos, en ese largo trayecto muchas cosas han cambiado, y hoy sabemos a ciencia cierta que allí podemos observar nuestra manera de ser, nuestra personalidad, nuestro carácter y nuestras cualidades y carencias. Como hemos dicho anteriormente las manos se marcan por impulso cerebral nervioso, si el cerebro codifica matemáticamente la realidad, como ha descubierto y comprobado el Dr. Pimbram; la memoria esta en todo el cuerpo y no en un lugar específico del cerebro como se creía en el pasado. Esta es la razón por la cual nuestras manos son el almacén de todo lo que hemos vivido, ellas son el reflejo fiel de nuestro cuerpo y de nuestra mente. Esta premisa nos permite afirmar que en nuestras manos permanece encriptado nuestro universo psíquico, o sea, conciente e inconsciente. El mundo conciente, es el aquí y el ahora, abordamos la vida tal y como es nuestro carácter, nuestra forma de ser esta condicionada por todos y cada uno de los elementos que han ido conformando nuestro pasado y desde esta particular y peculiar forma en que hemos ido construyendo nuestra vida actuamos y tomamos decisiones.

 

La interpretación caracterológica representa el cincuenta por ciento de la lectura; en nuestras manos esta escrito nuestro pasado, nuestro presente y las posibilidades que tenemos de cara al futuro, tenemos un número determinado de opciones de cara al futuro, pero ni una más; es más, ahora mismo usted tiene una opción en sus manos, cerrar el libro y no continuar su lectura o seguir adelante, es su opción, ante esta disyuntiva se abren dos o tres opciones más, pero no tiene una cantidad infinita de opciones para esta disyuntiva.

 

Actuamos y tomamos decisiones en el hoy, gracias a nuestro pasado; somos el producto de lo que hemos vivido y de cómo hemos actuado en cada circunstancia que se nos ha presentado a lo largo de la vida, esta actitud es la que nos da la pauta para actuar en futuras acciones de cara a realizar o no, nuestro futuro inmediato.

 

La esencia en la lectura de la mano, esta en la interpretación conjunta de el mundo físico y de nuestro universo psíquico; ya que el aquí y el ahora es nuestra realidad inmediata, pero la interpretación del inconsciente nos permite adentrarnos en otras dimensiones, ya que nuestro inconsciente es mágico, allí no existe el tiempo, es el territorio del alma y en el alma habitan todos nuestros antepasados y permanece la huella de nuestras vidas pasadas.

 

Muchas son las leyes que rigen los avatares del destino. Imponderables que abarcan voluntades, se apropian de los sueños y entretejen complicados nudos que el alma necesita desatar. En nuestras manos esta marcada la severidad y la gracia con la que los dioses nos han sellado y nos han colmado de parabienes, es allí en donde se fragua y toma forma la energía que no hemos resuelto en vidas pasadas y se edifica la realidad de nuestro árbol genealógico.

 

Si la lectura de la mano se basa en la adivinación, esta no tiene ningún sentido objetivo, ya que sólo sirve para complacer a nuestro ego y se convierte en una lectura estéril, carente de sustancia y sin un beneficio objetivo. Terminada la lectura, el consultante se va con la misma información con la que entró minutos atrás, lo más, recordó ciertas cosas y le permitió darse cuenta de lo ya vivido desde otra perspectiva, pero sin elementos o herramientas para resolver sus verdaderos conflictos, miedos, fobias, fantasías, carencias y poder abordar el futuro desde una nueva perspectiva que le permita enfrentarse cara a cara con la posibilidad de cambiar su futuro en benéfico propio.

 

La auténtica lectura no intenta adivinar, sino resolver los problemas del alma, ellos son los que anudan la conciencia y nos impiden vivir la vida que en realidad nos corresponde; no la que nos marca e impone nuestro árbol genealógico, o los nudos energéticos que arrastramos de vidas pasadas. La lectura de la mano debe tener un sentido terapéutico, lo contrario, o lo simplemente adivinatorio, nos impide el crecimiento personal y espiritual, que es en definitiva lo que venimos a desarrollar y a trabajar en este plano. Una vez hemos comprobado, en la lectura el origen del problema que nos esta impidiendo desarrollar nuestra personalidad; producto de nuestros antepasados, o bien, de vidas pasadas, procederemos a buscar el método adecuado para sanar el alma. Si el problema que nos impide vivir nuestra verdadera vida concierne a otras vidas, trabajaremos con terapias de vidas pasadas. Es en el monte de Venus donde podemos confirmar si los nudos del alma pertenecen a esta existencia o a otra; el cuerpo físico es sólo un instrumento que vamos cambiando a lo largo de nuestras existencias para poder crecer espiritualmente y llegar finalmente a poder conectar con la cuarta dimensión. Si el nudo es producto de nuestros antepasados y están insertados en nuestro árbol genealógico, procederemos a dar un acto quiromágico. Tanto los nudos de vidas pasadas, como los daños que presenta nuestro árbol genealógico, son los que nos impiden nuestra evolución y todo ello esta marcado en nuestras manos.

 

El estudio del árbol genealógico, también conocido como psicogenealogía, se remonta a tiempos inmemoriales. La medicina tradicional China o la indígena maya ya contemplaban la opción de que nuestros destinos pueden estar determinados por el pasado físico y psicológico de nuestros antepasados. Son muchos los terapeutas contemporáneos que se sirven de la psicogenealogía para sanar el cuerpo y el alma de sus pacientes, entre los más conocidos cabe desatacar a Anne Ancelin Shützenberger, Didier Dumas, Chantal Rilland y Alejandro Jodorowsky entre otros, sin olvidar a Bert Hellinger con su terapia de constelaciones familiares.

 

En cuanto a la terapia de vidas pasadas resulta tan antiguo su conocimiento que en todas las culturas de la antigüedad encontramos referencias a la reencarnación. Platón describe que el conocimiento fácilmente adquirido es la respuesta a una vida anterior, Plutarco afirma que la memoria es una facultad del alma. Muchas de las cosas que nos impiden crecer son experiencias de otras vidas y que nos están frenando en esta vida, son marcas o sellos en la memoria del alma. En muchos de nosotros estas marcas son las que están condicionando nuestra vida, son las causantes de nuestras fobias, temores carencias y por qué no, son las causantes de haber elegido una profesión, una pareja y hasta la forma en que vamos a morir. La terapia de vidas pasadas la ha popularizado el Dr. Brian Waiss a través de su libro, entre otros, “Muchas Vidas, Muchos Maestros” de ediciones B, pero quien más se acerca a una verdadera revolución dentro de la terapia de vidas pasadas es el Dr. José Luis Cabouli.

 

La palabra “Quiromagia”, surge de la combinación de quiromancia, de las experiencias de vidas pasadas y del estudio del árbol genealógico, ya que las carencias que presenta nuestro árbol y los nudos que nos atrapan el alma, aparecen reflejados en las palmas de nuestras manos, la terapia o el trabajo para sanar el alma es en esencia el acto psicomágico y/o la terapia de vidas pasadas.

 

La palabra psicomagia nace en la Inglaterra del siglo XVIII, pero quien verdaderamente le da cuerpo y la presenta en sociedad es Alejandro Jodorowsky. El tarot llevó a Jodorowsky al desarrollo del árbol genealógico, este es el punto de partida y encuentro para el desarrollo de la psicomagia y del psicochamanismo. Si somos concientes y críticos con la vida nos daremos cuenta de la infinidad de causas e imponderables que interfieren en el desarrollo de nuestras vidas. Heráclito afirmo: “El carácter (ethos) es para los hombres su destino (daimon)”. Sencillamente somos lo que hemos vivido, aunque no seamos o queramos ser concientes de ello; nuestro presente es el resultado de nuestro pasado, tanto a nivel personal como familiar, si, aunque sea difícil de asimilar, cargamos con un peso que se remonta a varias generaciones pasadas y ello nos afecta de manera contundente, en muchos, por no decir en todos los actos de nuestra vida. La psicomagia y el psicochamanismo parten del hecho de que el inconsciente acepta el símbolo y la metáfora como reales, el inconsciente actúa sobre cualquier objeto como si fuese la realidad, cualquier elemento que actúa e interviene en el acto psicomágico o en una operación psicochamánica en forma de símbolo, adquiere el nivel de signo. “No se puede sanar a nadie, sólo se le enseña a sanarse a sí mismo”. De allí que el chaman vive en el símbolo, lo que le confiere un poder sobre la realidad y desde su mundo invisible obtiene los elementos para curar. La base de la psicomagia y del psicochamanismo se sustenta en que el inconsciente acepta como real la metáfora.

 

En primer lugar cabría hacer una reflexión, ante todo es necesario que abramos nuestras mentes y lleguemos a preguntarnos ciertas cosas desde lo más profundo de nuestro ser; cuestionarnos por ejemplo que lo más preciado que tenemos es nuestra vida, suena a lugar común, a tremenda perogrullada, pero si nos detenemos a pensar un poco y desde la honestidad más absoluta nos preguntamos: ¿la vida que estoy viviendo realmente es mía y me pertenece? Qué sucedería si descubres que estas viviendo la vida de otro, que estas viviendo una vida que no es tuya; acaso estas viviendo las carencias o los deseos frustrados de tus padres, las iras y desavenencias de unos abuelos que no desearon ser pareja y mucho menos ser los padres de tus padres, que tu nombre es el del hermano mayor que murió al nacer o que eres un hijo no deseado. Que has heredado un oficio o una empresa que no tiene nada que ver con lo que deseabas realizar cuando tenías 16 años. Muchos dilemas en torno a tus carencias y que hasta ahora te has visto incapaz de resolver podrían comenzar a tener una respuesta. Esas preguntas claman desde el fondo de tu alma desesperadamente que les dejen salir, y todas y cada una de ellas tienen respuesta en tus manos. La auténtica tarea del alma es identificar y saber quienes somos en verdad, es reconocernos, es identificar nuestra verdadera esencia. Te sientes capaz de responder con toda sinceridad, desde lo más profundo de tu alma a las siguientes preguntas: ¿me pertenece esta vida? O bien, ¿Quién soy yo? Quizás estoy viviendo la vida de otro, de otros, cual es mi auténtico destino, por qué tengo esta profesión y estos hijos, o por qué razón no puedo o quiero ser padre o madre, esta moral es mía, que ideas me pertenecen realmente.

 

No hay mayor sufrimiento que no ser uno mismo.

Las manos ya están totalmente formadas, con montes y líneas a partir de los cuatro meses de gestación. Desde ese momento pasamos a ser parte integral de un árbol y este a su vez existe gracias a nuestra presencia. Las manos de un recién nacido ya traen consigo la información necesaria para ver sus carencias y saber cuales son sus puntos débiles a nivel familiar. Desde nuestro nacimiento somos el eje central de una historia, con un pasado, un presente y un futuro. A partir de ese momento el árbol comienza a echar raíces y actuar sobre nuestro inconsciente marcando nuestras manos.

 

A través de la lectura de la mano el proyecto de futuro puede ser susceptible de cambio, siempre y cuando el consultante desee cambiar su forma de vida y este convencido de querer curarse, o sea, desee sanarse, pero para esto es necesario su disposición a enfrentarse con sus demonios, ya que a partir del conocimiento de las carencias del alma, no volveremos a ser los mismos, una vez hemos conocido nuestros puntos débiles y nuestras carencias, el proceso de la mente entra en un punto irreversible, en donde el inconsciente reclama una mejor forma de vida para poder crecer espiritualmente.

 

La mano se convierte en la herramienta que nos permite ver los nudos que impiden el correcto fluir de la energía del consultante. Una vez hemos interpretado y analizado las manos y comprobado sus carencias, el consultante tiene todos los elementos para poder cambiar su proyecto de vida y más, si este va acompañado de una regresión o de un acto psicomágico, en este caso, de un acto quiromágico. Para que tenga efecto el acto es necesario, 1º ver el punto de inflexión en el que la persona esta anclada y desde allí llevarla hacia el máximo de su desesperación, 2º qué es lo que espera de él mismo, o sea, que sea capaz de expresar su deseo más profundo, 3º es necesario curar sin moral, 4º en la realización del acto no existe el asco y por último no hay límites.

 

La simple preparación del acto ya es en sí todo un ritual. El hecho de hacer conciente todo el proceso del acto, conseguir todos y cada uno de los elementos, propiciar las circunstancias idóneas para su realización con toda exactitud, es toda una experiencia mística. La preparación del acto nos permite analizar cada elemento y cada personaje antes de llevarlo al terreno de la metáfora para que desempeñe desde allí el papel que le corresponde. Dentro del plano metafórico, que es mágico, el rol que desempeña cada uno de los personajes adquiere vida propia dentro del acto, la información de una misma realidad se efectúa a través de un contexto que es el propicio para sanar las partes enfermas que están marcadas en nuestras manos. La realización del acto se convierte así, en un gran ritual de sanación. Todas y cada una de las metáforas que insertemos en el presente, terminan por incidir, si todo se ha hecho al pie de la letra y de principio a fin, en el proceso de sanación del alma y por consiguiente en la transformación del futuro. Es necesario recordar a Jodorowsky “el acto psicomágico no es un consejito”.

 

Lo obvio en la lectura es el aquí y el ahora, esa interpretación nos permite analizar carencias, disfunciones, enfermedades etc. Allí observamos lo que no se ha podido desarrollar, lo que se ha quedado encallado en nuestro inconsciente y que esta marcado en nuestras manos. Estas carencias son las que crean nudos energéticos, la consecuencia de este desequilibrio es lo que nos imposibilita la opción de ser felices. La verdadera lectura esta en lo que no es obvio, o sea, en la interpretación del inconsciente. Qué es lo que nos esta impidiendo ser en toda la extensión de la palabra, o bien, por qué estamos viviendo una vida que no nos corresponde, por qué no ejercemos una vida al cien por cien, la respuesta que es la esencia de la interpretación, esta en descifrar lo que no es obvio, eso es lo que debemos interpretar, descubrir lo que ignoramos, este es el principio del reconocimiento. Todas las manos encierran dos opciones; una positiva y otra negativa, una es hermosa y la otra puede llegar a ser terrible. Las enfermedades del alma nos acarrean enfermedades físicas y psíquicas, y es eso precisamente lo que nos impide ser felices y vivir una vida en toda su plenitud.

 

Es de primordial importancia encontrar cual es el “gran engaño” o el “gran enigma encriptado en la mano” este permanece al acecho entre montes y líneas dentro de nuestras manos, esperando un detonador para hacerse presente en nuestras vidas, esta allí incrustado dentro del alma, en estado latente, allí dentro del inconsciente, en ese espacio mágico y atemporal permanece actuando como verdugo, y si no lo dejamos aflorar; el “daimon”, nuestro destino, terminará por hacer que nos desconozcamos totalmente en cuerpo y alma, esa es la razón que nos esta impidiendo ser nosotros mismos, de tal suerte que actuamos dentro de una vida que no nos pertenece. Cierto es que conscientemente podemos desconocer el “gran engaño” o bien, quizá nunca hayamos querido saber la génesis de nuestra inestabilidad, frustración o fracaso, pero en esencia somos la síntesis de todas nuestras vidas pasadas y de todos nuestros antepasados y todo ello esta en nuestras manos, en ellas están todos los elementos para sacar todo lo bueno y desarrollar con total libertad los parabienes con los que nos han obsequiado los dioses. De esa manera podremos lograr el equilibrio y seremos capaces de liberar nuestra alma, a partir de ese punto lograremos vivir una vida en toda su plenitud.

 

La lectura debe ser terapéutica, una interpretación obvia o superficial basada en los acontecimientos aparentes no sana, lo obvio sólo sirve para ocultar lo que verdaderamente hay detrás de lo que esta motivando el sufrimiento del alma. Lo trascendental en la lectura no consiste en interpretar si tu pareja te ha abandonado, sino que hay en tu inconsciente, en tu alma, que has elegido equivocadamente a tu pareja y que debes hacer para no caer en el mismo error buscado otra vez al mismo prototipo de persona; o si deseas cambiar de trabajo, la respuesta no debería de ser “si o no” sino encontrar el motivo en donde se vea porque has elegido esa profesión y no la que en verdad te correspondía. Una vez identificado el nudo del problema se da el acto quiromágico y es a partir de la realización del acto, cuando la metáfora es aceptada por el inconsciente, a partir de la realización del acto comienza a sanar tu alma y la realidad comienza a danzar y en esa vorágine de movimientos internos el alma encuentra su equilibrio y paulatinamente todo comienza a acomodarse hasta lograr el equilibrio y la felicidad. Por eso es necesario encontrar el punto de inflexión, allí en donde habitan todos nuestros ancestros y perviven todas nuestras vidas pasadas, todo aquello que nos han marcado con un sello casi imperceptible, allí en donde se hayan los pormenores que te han frenado a ser tu mismo y te han impedido verte con toda tu belleza espiritual.