Mocos

Una Introducción a la Quiromancia y la Terapia Gestalt.

En Alemania en el año 1945 se descubre que la mano se marca por impulso cerebral nervioso. A finales de la década de los 70’s Carl Pimbram comprueba que la memoria no esta en el cerebro y que esta se deposita en cada una de las células del cuerpo humano. Pimbram también propone que el cerebro humano reconstruye matemáticamente la realidad y que su forma de procesar dicha realidad se asemeja a un holograma; la parte esta en el todo, la menor de las partes del todo representa a su totalidad. El primer trasplante de manos efectuado en Lyon Francia en el año 2000 nos permitió comprobar que cuando el cerebro de la persona que recibe las manos de un cadáver son aceptadas por su cerebro cambian las líneas y los montes de sus nuevas manos. Es muy interesante comprobar que en el muñón de un manco se le reproducen sus líneas principales. Con estos antecedentes podemos asegurar que la quiromancia es la única arte intuitiva cuyo objeto de estudio tiene una base científica.

La terapia Gestalt, fue desarrollada una vez terminada de la Segunda Guerra Mundial por Fritz Perls y su esposa Laura Fritz, ellos consideraron que la raíz de los trastornos psicológicos de las personas podían estar en su incapacidad de integrar con éxito y de manera adecuada las partes de su personalidad en un contexto sano.

El terapeuta acompaña al cliente a vivenciar sus emociones y reconocerlas, por lo que la percepción y la experiencia inmediata en su “aquí y ahora” son el punto de partida. Las manos al marcarse por impulso cerebral nervioso nos reflejan el “aquí y ahora” del cliente, por lo que pasado y futuro existen como una anécdota. Lograr que el cliente haga consciente sus sensaciones dentro de su entorno son la clave, es enfocarse en el “aquí y ahora”, hay un “darse cuenta” que nos aleja de las experiencias del pasado, y una vez instalados en el presente podemos enfrentarnos a los conflictos vividos, a esos asuntos que aún permanecen inconclusos en nuestra psique, las llamadas “gestals inconclusas”, que no son más que vivencias que aún tenemos por resolver.

Las bases de la Gestalt son el aquí y el ahora, pero para llegar a ese punto es necesario el darse cuenta conscientemente de la realidad, de lo lógico, no de lo aparentemente obvio; “el darse cuenta” lo que hacemos realmente de nuestras vidas, cómo lo elaboramos y qué es lo que deseamos en realidad. Toda esa información esta marcada en nuestras manos. Las manos se interpretan por su forma y por sus líneas básicamente. En las líneas principales; Vida, Cabeza y Corazón ubicamos las tres fuentes de poder que nos ayudan a equilibrar nuestra vida de una manera sana. En las líneas de destino o vocacionales; Saturno, Apolo y Mercurio podemos interpretar cuales son las verdaderas capacidades de la persona para que se dirija con máxima seguridad hacia lo que realmente le puede satisfacer, sin engaños y sin justificaciones por parte del entorno.

Lo que solemos percibir a través de nuestros sentidos y de nuestra experiencia es el resultado de la manera en que creamos nuestra propia realidad y eso es lo que precisamente se refleja en nuestras manos, cada mano es diferente y sólo representa a su propietario, sólo a él y a nadie más. La mano esta marcada tal y como es su dueño, en ellas aparece reflejado su consciente y su inconsciente, sus nudos energéticos o gestals inconclusas y la dirección que esta tomando su futuro si partimos de su presente, por lo tanto ese mapa dérmico marca a su propietario como ve y concibe su realidad, su mundo en su aquí y ahora, por esta razón las manos cambian sí, el esquema de la mano va cambiando conforme nosotros crecemos y evolucionamos o bien, permanecen estáticas si no hacemos nada, en la inmovilidad no existe crecimiento, ni físico ni espiritual.

Lo que nos rodea nos permite adueñarnos de una libertad condicionada por nuestros sentidos y por lo vivido, lo que produce una infinidad de realidades alternativas o visiones diferentes de una misma opción y nuestra mejor opción es la que se verá reflejada en nuestras manos. Mientras más gestals inconclusas tengamos resueltas tendremos un mayor porcentaje para poder elegir con corrección lo que más nos conviene.

La interpretación de las manos reactiva el pasado y nos ubica en el presente. En el “aquí y ahora” el “por qué” deja de existir y da paso al “cómo” que da opción a ver y sentir en nuestro cuerpo un serie de perspectivas nuevas, lo que nos permite encontrar alternativas diferentes que nos ayudan a ver y sentir una nueva orientación en nuestras vidas.

La terapia Gestalt intenta conseguir que el hombre se integre a la vida en un entorno sano enseñándole a usar su potencial innato. “La Gestalt significa tratar de llevar un todo a algo completo y no dividir ese todo en pedazos iguales”. Las manos son un todo de allí que siempre se interpretan las dos manos ya que ellas integran todo lo que somos a todos los niveles físico, emocional y espiritual y sólo logrando el equilibrio en ambas manos podremos optar a vivir de una manera sana y eso implica mucho trabajo y esfuerzo.

En las manos podemos ver con precisión el “Aquí y ahora”, ya que la mano es un presente continuo, nos permite que el cliente vea en sus propias manos que es lo que le frena y como puede superarlo ya que es un lenguaje gráfico muy lógico. También podemos observar las gestals inconclusas y cuales son los frenos que nos impiden deshacernos de ellas. La quiromancia es un lenguaje que nos permite interpretar la realidad en el momento presente, tiene un antigüedad de cinco mil años y aún esta con nosotros, por algo será.