Hoy amanece un mundo hueco, sin el latido del corazón de Madiba. No soy una persona de idolatrar,  mi religión y mi carácter me lo impiden, pero si hay una persona que merece todo mi respeto y gratitud ese es Mandela. Gracias por todo. Su mano es la mano de un hombre de Paz, de un Hombre bueno, generoso, intachable.

MANDELA