El hombre tiende a polarizar, le gusta estar en un extremo o en otro; los que fuman y los que no fuman, los que beben alcohol y los abstemios, los coherentes y los sin sentido etc… esa inercia hace que muchas personas se olviden de su parte espiritual y sólo se decanten por lo material0, el coche, la casa, el colegio de los hijos, el reloj, en donde vivir etc, muchos de ellos te dicen y te aseguran “yo tengo la vida resulta”, “yo no tengo problemas” y comienzan a desmoronarse ante un sencillo dolor de muelas o un cólico nefrítico, “no que tenias la vida resuelta”, “que  tenías todo solucionado”, en fin cosas del mundo material.

Cada día crece con más ímpetu la casta del “NO” el “NO” por inercia, el “NO” por si mismo, no a toda propuesta, NO.

He podido observar que los que tienen la vida resuelta y los de la casta del “NO” son las personas que precisamente están más alejadas de la vida espiritual, sencillamente porque están más pendientes de los demás que de si mismos. Les preocupa más que los quieran que de quererse a sí mismos, les importa más la vida de los demás que la suya propia, se ocupan más de los poblemas de los demás que del trabajo que tienen que realizar en esta vida para poder crecer espiritualmenete.

En la mano que ilustra este texto podrán ver una mano sana, con unas líneas bien marcadas, sin roturas, sin islas ni nada que las desvirtúe, es una mano sana poseedora de paz interior y de un equilibrio notable. Su mente se mantiene como si tubiese 18 años y el color de la palma es inmejorable. Seguramente el poseedor de esta mano nunca insultó al de al coche de a lado porque se le cerró, ni pitó la vocina porque el coche de adelante tardó 5 segundos en arrancar, no se ha preocupado nunca de la zona en que vive, como tampoco si vive gente de bien etc… Este ser medita y se procura alimento sano para su cuerpo y su espíritu y mantiene un equilibrio entre mente y espíritu.

Observa tu mano y tu mismo cataloga en que parte estas; en la materia o en la espiritual, recuerda que casi siempre hay tiempo para rectificar.